Este cepillo dura más que muchos otros cepillos del mercado.
Mientras que las cerdas de plástico se van desgastando con el tiempo y pueden fragmentarse en microplásticos, las cerdas de jabalí no presentan ese problema porque son 100% naturales.
Gracias a su diseño que permite mantenerlo de pie y al sellado de pintura no tóxica en la base, el cepillo se seca de forma rápida y eficaz después de cada uso, lo que ayuda a prolongar su duración frente a otros cepillos de bambú.
Recomendamos cambiar el cepillo cada 2 o 3 meses para mantener una higiene óptima. Un pack de 4 puede durarte hasta un año.
Consejos importantes:
Como estos cepillos no utilizan pegamento, todas las cerdas de jabalí están entrelazadas dentro de pequeños orificios en el cabezal. Durante los primeros usos, es posible que se desprenda alguna cerda de forma natural mientras el cepillo se adapta a la temperatura y la humedad de tu zona. El bambú puede expandirse con la humedad y contraerse cuando se seca. Sigue utilizándolo con normalidad. Después de los primeros usos, el cepillo encontrará su equilibrio y podrás cepillarte con la intensidad que prefieras.
• Deja el cepillo de pie después de cada uso para que se seque correctamente.
• Pasa las cerdas por agua tibia antes de usarlo para suavizarlas.
• Si las cerdas empiezan a aplastarse, probablemente estás ejerciendo demasiada presión. Reduce un poco la fuerza y cepíllate con movimientos circulares.